Los gobiernos estatales y municipales calificados por Moody’s Local México registran niveles altos de pasivos no fondeados en sus sistemas de pensiones, es decir, las obligaciones de pensiones que los gobiernos adquirieron, pero para las cuales no tienen dinero reservado, los cuales son en promedio 286% de sus ingresos operativos anuales, reveló el análisis Significativos pasivos por pensiones presionarán el gasto de estados y municipios.
- Los estados y municipios acumulan una creciente deuda por pensiones debido a que lo que reciben de los trabajadores activos no alcanza para cubrir a los jubilados, agotando así sus reservas. Esto obliga a los gobiernos locales a destinar recursos extraordinarios de sus presupuestos para pagar las pensiones de los jubilados, en el caso de los estados el gasto extraordinario será de 3.4% de sus ingresos para cubrir pensiones, mientras que los municipios destinarán 4.3% durante el 2025.
El comportamiento es diferenciado entre entidades, por un lado, Sonora y Sinaloa son las que destinarán mayor porcentaje de sus ingresos ordinarios al pago extraordinario de pensiones, el cual supera 6%; le siguen Chiapas, Nayarit, Nuevo León, Querétaro y Yucatán con aportaciones superiores a 2 por ciento.
A largo plazo, ese porcentaje tendrá un crecimiento moderado de 4% anual hasta el 2030 para entidades como Sonora, Sinaloa, Nayarit, Yucatán e Hidalgo, lo que mantendrá estable su presión financiera.
- En contraste, Tabasco y Guerrero aplicarán menos de 2% de sus ingresos en el 2025, pero enfrentarán alzas anuales superiores a 20% en los próximos cinco años, lo que podría generar tensiones presupuestales crecientes; Puebla y Oaxaca también verán importantes incrementos a largo plazo.
- A nivel municipal, Culiacán destinará más de 11% de su presupuesto en el 2025 al pago de pensiones, aunque con un bajo crecimiento anual de 2% en los próximos años.
- En el extremo opuesto, Nuevo Laredo aplicará sólo 1.3% de sus ingresos en este año, pero enfrentará incrementos cercanos a 9% anual hasta el 2030.
Otros municipios que este año destinarán más de 2% son Querétaro, que tendrá un crecimiento superior a 6%; Oaxaca, el cual crecerá 10% y Corregidora, que crecerá cerca de 12% anual hasta el 2030.
Perspectivas
Moody’s advierte que el crecimiento acelerado de estas obligaciones representa un factor negativo para la calificación crediticia de los gobiernos locales. El aumento constante en las aportaciones extraordinarias reduce la flexibilidad presupuestaria, limita la capacidad de inversión en infraestructura y servicios públicos, y en casos extremos podría generar necesidades de financiamiento adicional.
- La solución requerirá de reformas estructurales que equilibren los derechos de los trabajadores con la sostenibilidad financiera de las entidades, sin éstas, Moody’s proyecta que las aportaciones extraordinarias de estados y municipios crecerán a una tasa anual compuesta de 7.6% entre el 2025 y el 2030.
- Varios estados ya implementaron cambios en sus sistemas de pensiones para reducir el impacto financiero. Nuevo León pionero en 1993, transformó su esquema a cuentas individuales, evitando así la acumulación de nuevas deudas pensionarias. Sinaloa siguió este camino en el 2017 al incrementar las aportaciones de los trabajadores activos de 7.6 a 10.6% de sus salarios.
El caso más reciente es Nayarit, que en marzo del 2023 aprobó una reforma integral que combina un sistema de contribución definida bajo el modelo de cuentas individuales; la innovación incluyó la creación del Fondo Soberano Nuevo Nayarit, mecanismo que destinará 49% de sus rendimientos al fondo de pensiones.