La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha alertado este viernes de que “el deshielo acelerado de los glaciares corre el riesgo de desatar una avalancha de impactos en cascada sobre las economías, los ecosistemas y las comunidades, no solo en las regiones montañosas sino a nivel mundial”.
- Este aviso se produjo el pasado 21 de marzo, en el primer Día Mundial de los Glaciares, en este 2025, designado también como Año Internacional de la Conservación de los Glaciares.
- Aunque el retroceso de estas zonas heladas es una de las señales más conocidas y comprobadas del calentamiento del planeta, Naciones Unidas busca llamar la atención para que las sociedades entiendan lo que significa realmente este deshielo.
- Hay mucho más en juego que unos paisajes únicos, incluso para países como España, más alejados de las cadenas montañosas con mayor superficie de este hielo amenazado de muerte.
“La preservación de los glaciares no es solo una necesidad ambiental, económica y social. Es una cuestión de supervivencia”, ha destacado Celeste Saulo, secretaria general de la OMM.
Un reciente trabajo internacional publicado en Nature, en el que han participado 35 grupos de investigación diferentes, coordinado por el Servicio Mundial de Monitorización de Glaciares (WGMS, por sus siglas en inglés), ha estimado que los glaciares del mundo pierden de media desde el año 2000 unos 273.000 millones de toneladas de hielo anuales, el equivalente a tres piscinas olímpicas por segundo.
- Y esto se ha agravado en la última década, pues la cantidad de hielo desaparecido ha aumentado un 36% a lo largo de la segunda mitad del periodo estudiado (de 2012-2023) en comparación a la primera mitad (2000-2011).
Según esta investigación, denominada GlaMBIE (siglas en inglés de Ejercicio de Intercomparación de los Balances de Masa de los Glaciares), en la que se ponen en común cuatro metodologías diferentes de medición, estas zonas heladas del mundo han perdido un 5% de su volumen total, yendo desde un 2% en las islas antárticas y subantárticas a un 39% en los Alpes y Pirineos, las áreas en peor situación.
- A este ritmo de deshielo, los científicos consideran que, a pesar de conocerse como hielo eterno, muchos glaciares del oeste de Canadá y EE UU, Escandinavia, Europa, Cáucaso, Nueva Zelanda y los Trópicos no sobrevivirán al siglo XXI.
- Una de las consecuencias más graves de esta reducción de la superficie helada es para el futuro abastecimiento de agua de algunas zonas del planeta, especialmente en Asia, pues los glaciares actúan como gigantescos reservorios hídricos.
Sin embargo, los efectos son muy diversos, de ahí la alerta por el riesgo de una “avalancha de impactos en cascada”.
- Como incide Samuel Nussbaumer, investigador del Servicio Mundial de Monitorización de Glaciares, ubicado en la Universidad de Zurich (Suiza), el retroceso de estas zonas heladas puede provocar, por ejemplo, la formación de lagos, lo que a su vez puede causar inestabilidades de laderas e inundaciones repentinas.
“Los cambios en los glaciares nos impactan en diferentes niveles: desde los peligros naturales locales hasta la disponibilidad regional de agua y el aumento global del nivel del mar”, señala Nussbaumer, uno de los autores del equipo GlaMBIE.
- El impacto que afecta de forma más general a la humanidad es el aumento del nivel del mar. Después del propio calentamiento de los océanos (que aumenta su volumen por la dilatación), las otras causas de la subida del agua en el planeta son el derretimiento de los glaciares y el deshielo de los casquetes de Groenlandia y Antártida (cada parte contribuye con más o menos un tercio).
- Como explica Alejandro Blázquez, otro de los autores del GlaMBIE y científico que investiga este fenómeno desde el Laboratorio de Estudios de Geofísica y Oceanografía Espaciales (LEGOS) de Toulouse (Francia), en estos momentos el mar está subiendo a un ritmo de 3,5 milímetros al año, pero en los glaciares —fuera de la Antártida y Groenlandia— hay hielo suficiente para provocar un aumento de 30-35 centímetros.
- “En Groenlandia hay para siete metros y en la Antártida para unos 40 metros, pero eso es otro nivel, ya estamos hablando de un cambio radical de la Tierra y no hay ningún modelo que prediga que la Antártida se pueda fundir entera en los próximos 200 o 300 años”. Los glaciares fuera de estas zonas sí se están derritiendo a un ritmo mucho más rápido.
“El problema de que el mar suba unos centímetros es que esto hace que las tormentas y los eventos extremos en la costa sean mucho más graves”, recalca Blázquez.
- Según la OMM, el año hidrológico 2024 marcó el tercer año consecutivo en el que las 19 regiones glaciares experimentaron una pérdida neta de masa. La pérdida glaciar fue de 450.000 millones de toneladas en el año 2024, el cuarto más negativo registrado.
- Si bien la pérdida de masa fue relativamente moderada en regiones como el Ártico canadiense o la periferia de Groenlandia, los glaciares de Escandinavia, Svalbard y el norte de Asia experimentaron la mayor pérdida de masa anual registrada.
- “Nos encontramos en una situación realmente preocupante, y los glaciares son uno de los signos más claros de la crisis climática, aunque solo sean una pieza del rompecabezas”, comenta Nussbaumer.
“Debemos ser conscientes de que muchos de los glaciares actuales seguirán derritiéndose en los próximos años y muchos desaparecerán. Sin embargo, dependiendo de la trayectoria futura de las emisiones, algunos glaciares aún pueden conservarse. Tendremos menos hielo en el futuro, pero espero que se pueda salvar esa misma parte.
Este es también el significado del Año Internacional de la Conservación de los Glaciares y el Día Mundial de los Glaciares, el 21 de marzo: cualquier calentamiento adicional que se pueda prevenir tiene un impacto directo en los glaciares, esta es la manera de preservar (parte de) nuestros glaciares”.
¿Cuál es el peligro de que los glaciares del mundo están en etapa crítica?
- Si los glaciares del mundo están en un punto crítico, ello conlleva a una situación crítica y que de no revertirse en el corto o mediano plazo, un tercio de los glaciares podría desaparecer para el año 2050; destaca la Organización de las Naciones Unidas.
“El rápido derretimiento de los glaciares genera que los flujos de agua se vuelvan inciertos, lo que acarrea profundas repercusiones para el planeta y sus habitantes. Es esencial reducir las emisiones de carbono a escala mundial y adoptar estrategias locales para adaptarse al retroceso de los glaciares”, señala la ONU.
- Por ejemplo, en 2023, los glaciares perdieron más de 600 gigatoneladas (equivalente en el Sistema Internacional de Unidades a mil 15 gramos) de agua, la mayor merma de masa registrada en los últimos 50 años, según los informes de las Naciones Unidas.
Además, la disminución de esas masas de hielo contribuye al aumento del nivel del mar en el ámbito global, el cual es hoy en día es aproximadamente 20 centímetros más alto que en 1900.
¿Qué son los glaciares y para qué sirven?
- De acuerdo con un informe publicado por la ONU, a los glaciares se les denomina como formaciones de hielo que cubren aproximadamente 700 mil kilómetros cuadrados de la Tierra.
- A menudo se les califica como “las ‘torres o depósitos de agua del mundo” porque abastecen de agua dulce a más de la mitad de la humanidad y almacenan alrededor del 70 % de ésta.
¿Cómo se forman los glaciares?
Alejandro Carrillo Chávez, investigador del Instituto de Geociencias, campus Juriquilla, señala que los glaciares nacen a partir de la acumulación de nieve: “cuando la temperatura del medio ambiente está por debajo de los cero grados, cae una nevada y ésta no se funde, sino que se acumula.
En un año se pueden acumular metros o decenas de metros. Al siguiente año vuelve a nevar y se sigue acumulando, el peso de la nieve va compactando las capas más inferiores, de tal manera que hay una transformación de ésta hacia un hielo pesado y duro”.
¿Cuál es su enemigo?
El hecho de que los glaciares del mundo están en un punto crítico, se deben en medida a un agente en particular, que es el calentamiento global, causado por factores humanos. El aumento de temperatura ha roto el balance en varios glaciares alrededor del planeta, empujándolos así a panorama complicado.
Otro factor que afecta negativamente la salud de los glaciares está ligado a la contaminación, en específico de las partículas contaminantes en el ambiente, generadas por la quema de hidrocarburos.
Alejandro Carrillo Chávez comenta que el carbono negro (cenizas por la quema de petróleo, de diésel, de hidrocarburos, de las industrias o de incendios forestales) se acumula y a veces cambia el color de la nieve, sobre todo cuando hay un incendio forestal muy grande o una tormenta de polvo. Esto hace que el hielo absorbe más calor y se funda más rápido.
Glaciares del mundo perdieron 36% más de hielo en la última década
- Los glaciares del mundo están perdiendo hielo a un ritmo cada vez más acelerado. El aumento de la temperatura global, impulsado por las emisiones de gases de efecto invernadero, está derritiendo estas enormes masas de hielo que cumplen un papel clave en la regulación del clima y el suministro de agua dulce.
- Como consecuencia, el nivel del mar está aumentando y millones de personas en zonas costeras enfrentan un mayor riesgo de inundaciones.
- Un nuevo estudio publicado en la revista Nature confirmó que la pérdida de hielo glaciar se intensificó en la última década. Entre 2000 y 2023, los glaciares perdieron en promedio 273.000 millones de toneladas de hielo por año. Esta cifra equivale a toda el agua que consume la población mundial durante 30 años.
Además, el estudio reveló que la velocidad de derretimiento aumentó un 36% en el período 2012-2023, en comparación con la década anterior (2000-2011).
“Los glaciares de todo el mundo han perdido alrededor del 5% de su volumen desde el inicio del siglo XXI”, señaló el equipo internacional de científicos de Argentina, Chile, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos que realizaron la investigación.
- El grupo incluyó a la investigadora chilena Inés Dussaillant, integrante del Servicio Global de Monitoreo de Glaciares, y al ingeniero geodesta Andreas Richter, que trabaja en la Universidad Nacional de La Plata y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en la Argentina.
- De acuerdo con el doctor Jorge Rabassa, investigador superior del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) del Conicet, comentó: “Los datos del nuevo estudio publicado en Nature son valiosos.
- Comprueban que el derretimiento se aceleró. Es necesario que se realicen las negociaciones internacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y que se tengan en cuenta factores como la variabilidad de la órbita terrestre con respecto al Sol”.
Extinción inminente de los glaciares de México en 5 años: estudio de la UNAM
En un periodo no mayor a cinco años, los tres glaciares que quedan en México, el del Popocatépetl, el del Iztaccíhuatl y el del Pico de Orizaba, podrían desaparecer debido al calentamiento global y a la actividad volcánica, lo que impactaría a nivel local en los climas, la agricultura y la disponibilidad de agua, reveló una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
- El vulcanólogo Hugo Delgado Granados, del Instituto de Geofísica, explicó en entrevista que no es posible su conservación debido a las elevadas temperaturas presentes en el país y las pocas posibilidades de crear, incluso desde el gobierno, un programa eficiente que recree el clima necesario sobre estos puntos emblemáticos del país.
- Señaló que en la actualidad no existen recursos que puedan adherirse y nutrir a los cuerpos gélidos. Los intentos de conservación podrían ser muy costosos y no tendrían el resultado que se busca, dado a que las condiciones climáticas se han modificado en el país, subrayó.
A nivel científico, explicó que los glaciares tienen dos zonas: una de acumulación y otra de pérdida. A su vez, se forma la línea de equilibrio, lo que divide dónde se acumula el hielo y dónde se pierde.
- Sin embargo, señaló que los glaciares mexicanos prácticamente ya no lo tienen, porque la línea de equilibrio se encuentra por encima de 5 mil 300 metros, y los cuerpos de hielo de los tres volcanes están por debajo de esa altitud, por lo que la precipitación sólida tiende a desaparecer.
Se niegan a morir
Aún así, reconoció que en el Iztaccíhuatl los glaciares se niegan a morir, pues ya no deberían existir al medir el coloso 5 mil 230 metros, pero son protegidos por las estructuras volcánicas y apenas sobreviven.
En el caso del Popocatépetl, su desaparición se debe a la combinación del aumento de la temperatura y la entrada en erupción del volcán, si bien se encuentra entre 100 y 200 metros por encima del nivel de la línea.
- Detalló que en el caso del Pico de Orizaba, conocido también como Citlaltépetl, si bien está por arriba de la línea de equilibrio, en las más recientes imágenes de la estructura ya aparece el basamento rocoso y se ha visto la reducción en la masa del sitio.
- Constató que se han realizado mediciones que indican que en los pasados cinco años se ha perdido 20 por ciento del tamaño del glaciar, es decir, está en franca extinción.
- El cambio climático y el calentamiento global son los factores que han influido en la desaparición de estas zonas naturales a escala mundial.
- En México, agregó que otros fenómenos, como El Niño y La Niña, la temporada de estiaje, la ardua sequía y el grave estrés hídrico son factores que también han contribuido.
Por ello, aseguró:
- Su extinción será inminente, e incluso podría ser antes de los años estimados, al depender del desarrollo de los fenómenos climáticos en el país. Aseguró que podrían sobrevivir si en el planeta se da otro periodo glacial, pero no se sabe cuándo ni cómo sucederá, ya que en los pasados siglos no se ha producido uno nuevo.
Destacó que el Citlaltépetl, el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl llegaron a ser utilizados por las poblaciones como referentes para la medición de las temperaturas y las condiciones climáticas en la región.
- Subrayó que su pérdida perjudicará a las comunidades aledañas. Las afectaciones no sólo serán en su cosechas, recursos hídricos o a nivel ambiental, sino también en aspectos socioculturales, ya que por varios años se les ha rendido culto desde la cosmovisión indígena.
- En el pasado, recordó, los glaciares en México también ocuparon montañas altas, como el Ajusco, el Nevado de Toluca y la Sierra de las Cruces, en la zona poniente de la cuenca de México, pero también éstos desaparecieron y sólo se visten de blanco con la nieve que cae durante la temporada invernal.
Desde 2022, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, la Unesco y la Organización Meteorológica Mundial declararon 2025 como el Año Internacional de la Preservación de los Glaciares. /PUNTOporPUNTO
Documento Íntegro a Continuación: