CCE sugiere recorte al gasto corriente

AIDA RAMIREZ MARIN

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani, consideró que ante la inestabilidad financiera global, el equilibrio macroeconómico no es suficiente, y para el próximo año se requerirá un mayor ajuste presupuestal.

De ahí que los eventuales recortes deben recaer en gasto corriente redundante, programas inefectivos o no prioritarios, y no en la inversión, señaló.

“El ejercicio de base cero tiene que hacer énfasis en este objetivo. Una actuación responsable de las autoridades hacendarias conforme a estos parámetros dará mayores elementos de confianza a los mercados y a los inversionistas”, insistió

Gutiérrez Candiani subrayó que el equilibrio macroeconómico no es suficiente; de hecho, “su principal vulnerabilidad reside en el crecimiento inercial e insuficiente que se mantiene desde hace décadas”.

Planteó que se necesita generar condiciones para dinamizar la inversión, el crecimiento y el empleo, y existen alternativas viables para hacerlo, que el sector privado espera se tomen en cuenta oportunamente, ante la construcción del paquete económico para 2016.

El dirigente empresarial no dejó de señalar que en este escenario problemático, la estabilidad es prioritaria y los empresarios mexicanos confían en que la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) seguirá cumpliendo con su obligación constitucional de cuidar el poder adquisitivo de la moneda mexicana.

En su mensaje semanal, dijo que en cuanto a la política fiscal, aun cuando se ha logrado aligerar la dependencia respecto al petróleo, es muy probable que se requerirá un mayor ajuste presupuestal.

Apuntó que el país cuenta con opciones viables para impulsar un mayor crecimiento, puesto que con una perspectiva de mayor plazo existe el enorme potencial que representan las reformas.

En lo inmediato, sostuvo Gutiérrez Candiani, se puede avanzar en el gran reto de hacer que despegue el mercado interno.

Reconoció que no está en manos de México cambiar la circunstancia de incertidumbre internacional, por lo que la prudencia y la responsabilidad se imponen, lo que implica no caer en juicios precipitados y menos aún tomar medidas que pudieran ser contraproducentes.

“En todos los sectores, gobierno e iniciativa privada, es fundamental no perder la calma y el sentido de proporción; necesitamos mantener una visión clara y realista del momento, con el debido balance de los factores estructurales”, propuso.

Refirió que lo que se está viendo como coyuntura, en particular la fuerte depreciación de la moneda, ocurre también en la mayoría de las economías emergentes, y señaló que más temprano que tarde deberán despejarse disyuntivas fundamentales, como las decisiones pendientes en Estados Unidos que determinarán si suben o no las tasas de interés.

 

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